En esa tarea de predicar a Cristo, es definitivo que los intereses personales, caminarán más lento desde que conocemos a Cristo en adelante. Entendemos que es serio el hecho de tomar nuestra cruz y seguirlo e Él y solamente a Él. El Señor nos va enseñando que los asuntos nuestros estarán presentes aún si no lo conociécemos a Él, y ahora que los sentimos menos; pueden llegar a ser tan pesados, que nos agobien tanto que nos inclinen a una posición desde la cual no podamos ver la realidad.
Conocer a Cristo nos levanta, vemos mejor y entendemos que las cargas son las mismas de la vida, pero pesan menos ahora, porque el Señor va a nuestro lado ayudándonos a cargar lo que sea necesario. ¿Cómo no servirlo con el ministerio recibido por parte de Él?
Reflexionemos un poco; La Palabra de Dios siempre será una espada de dos filos. Por un lado hiere con fuerza a quienes quieren contrariar con sus vidas los principios en ella establecidos por Dios. Por otro lado trae aliento, esperanza y sanidad de vida a quienes confían en la práctica de sus mandamientos y en sus extraordinarias promesas.
Pedir a Dios el mensaje que él quiere comunicar a su pueblo, es una experiencia especial delante de Dios para la vida de cada predicador de la Palabra de Dios, porque la verdadera libertad la tienen aquellos que obedecen las Escrituras. No impidas que Dios ponga en tus labios el mensaje que su pueblo debe recibir.
Pastor Miguel Tonino Muscarneri Forte
Iglesia "Diestra de la Majestad"
Los Guasimitos - Obispos - Barinas
Venezuela