Indiscutiblemente que habrá sentidos distintos en como se puede vivir el mensaje predicado y de ello dependerá la impresión que se lleve quien está observando al predicador en su cotidianidad.
Será reconocida la vida del predicador como mala y como una desonra al nombre de Dios si su estilo de vida está divorciada de su mensaje; pero será reconocida como una honra al nombre de Dios, si por el contrario, su estilo de vida está en concordancia con lo establecido por Dios para el ser humano.
Dios nos guíe al estilo de vida que honre con nuestros hechos el mensaje que predicamos.
Miguel Toni Muscarneri Forte
Pastor
Iglesia Diestra de la Majestad
Los Guasimitos